Historia

EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA

El Grupo VII formó parte de la fracción disidente que se separó de la Asociación de Scouts de México después de la V Jamboree Mundial celebrada en Vogelenzang, Holanda en el año de 1937 iniciando así una etapa hasta ese entonces desconocida en el escultismo mexicano.


Después del intento fallido en el estado de Yucatán que se remonta al año de 1914, así como a las iniciativas en los estados de Hidalgo y Zacatecas y una más en Veracruz en 1917, finalmente el 26 de agosto de 1926 Don Andrés Gómez Oreján logra consolidar la Asociación de Exploradores Nacionales de la República Mexicana en el puerto de Veracruz. Tiempo después, el 1 de noviembre de 1931 y con la venia del Arzobispo de México Pascual Díaz el R. P. Xavier Escontría, de nacionalidad belga, entrega la promesa a los alumnos de los colegios maristas y lasallistas que integraron los primeros seis grupos de los Exploradores Católicos Mexicanos, mismos que el 9 de mayo de 1932 se fusionan con la asociación dirigida por Gómez Oreján y fundan la Asociación de Scouts de México. Los colegios maristas y lasallistas fueron quienes inicialmente impulsaron a estos grupos que se conformaban por padres, hermanos y capellanes de estas congregaciones, junto con alumnos y profesores de los planteles. Las patrullas, algunas muy numerosas, estaban conjuntadas por muchachos del mismo plantel, en ocasiones compañeros de banca que entendían el escultismo como un complemento académico, donde el Sistema de Patrulla creado por Roland Philipps no se conocía, no se consideraba importante o simplemente no era interpretado de la manera correcta. Durante la temporada vacacional las clases y las actividades scouts se suspendían, reanudándose de nueva cuenta con el regreso a la escuela. No existía un concepto bien definido de la filosofía scout y debido a esto los grupos literalmente representaban una elite a la cual sólo podían acceder aquellos muchachos que estudiaban en colegios privados católicos. Las excursiones en general eran de tropa y la patrulla scout no era el núcleo primigenio y primordial del movimiento; "las actividades eran muy suavecitas y el escultismo era muy corriente, de muy mala calidad" según relata nuestro fundador Mario Alfonso de la Parra. La instrucción y la disciplina aplicadas reflejaban el modelo escolar de ese entonces, un tanto afrancesado, el guía de patrulla tenía poca iniciativa y toda la responsabilidad recaía en el "maestrescout", en pocas palabras, el escultismo en México estaba en pañales.

En el año de 1935, el entonces jefe scout nacional, ingeniero Jorge Núñez Prida, quien a su vez era jefe de la mayoría de los grupos scouts de la capital, en un esfuerzo de "igualdad social", organiza una tropa formada únicamente por obreros de la conocida fábrica "Corcho y Lata" de la Coca Cola con él como jefe de grupo y Rafael Ulibarri Ucha como primer jefe de tropa y quien ese mismo año iniciara el primer clan de rovers en el Grupo III de México con la participación de Fermín Reygadas, Juan Lainé Jr., Enrique Parras, Beremundo Ruidíaz y Charles B. Robson. Nace entonces la primer tropa scout sin nexo alguno con escuela o congregación religiosa. En un acto público el domingo 29 de abril de 1936 la tropa del VII toma su promesa en el Parque de la Lama, lugar donde actualmente se ubica el World Trade Center de la Ciudad de México. En ese entonces sólo existían dos patrullas, la Garzas comandada por Guadalupe Garza y la Jaguares con Mateo Estrada como guía, ambos obreros de la fábrica de "Corcho y Lata".



Foto: Archivo Jorge Núñez Cárdenas y tenedores del acervo cultural y bibliográfico de Jorge Núñez Prida

Jorge Núñez Prida Primer Jefe Scout Nacional y primer Jefe del Grupo VII - 1935

En el año de 1937, como premio a su desempeño laboral, la Coca Cola subvenciona los gastos del scout Guadalupe Garza para asistir a dos eventos scouts internacionales. También instala una hielera con refrescos en el techo del camión comprado ex profeso para este viaje y arregla que sus subsidiarias los provean del vital líquido durante toda la ruta, de igual forma, un encargado de la filial local en los lugares de acampado es el responsable de apaciguar la sed de los muchachos cada tercer día. En esta aventura nuestro hermano scout participó como sub guía de la Patrulla Pumas junto con otros 22 scouts que iban acompañados del jefe scout nacional Jorge Núñez Prida, el maestrescout de grupo Paul Loewe, Fermín Reygadas, el capellán Alfonso Espino, un ayudante y un tesorero. El primer destino del contingente mexicano fue la ciudad de Washington D. C. donde se llevó a cabo la primer Jamboree Nacional de los Boy Scouts of America. Los scouts acamparon en la explanada circundante al obelisco de esta ciudad y el evento fue inaugurado por el presidente Franklin D. Roosevelt.

Después de diez días de actividades se dirigen a Nueva York y ahí se embarcan, con todo y camión, en el Aquitana con destino a Southampton donde a su arribo coincidentalmente llegan escoltados por los acorazados, portaaviones y buques de guerra de la escuadra británica del Mediterráneo. En el Reino Unido acampan en Gilwell Park y posteriormente abordan un trasbordador que los lleva a territorio holandés. El 31 de julio de 1937 Lord Baden Powell of Gilwell y la Reina Guillermina presiden la ceremonia de inauguración de la V Jamboree Mundial en Vogelenzang, Holanda. En esta quinta reunión mundial Guadalupe Garza, uno de los dos primeros guías de patrulla del Grupo VII, tiene la fortuna de conocer al Jefe Scout Mundial en persona y presencia la ceremonia donde B-P es condecorado con el primer Berrendo de Plata. El campamento se clausura el 9 de agosto.

Durante la estancia de la delegación mexicana en Europa se gesta lo que posteriormente se conocería como "el cisma de la asociación". Una de las versiones cuenta que un faltante de dinero "invertido" sin autorización alguna por Fermín Reygadas y Juan Sánchez Renero en un baño de agua caliente en la ciudad de Florencia encendiera la escrupulosidad del ingeniero Núñez; pero ahí no había iniciado el conflicto, el licenciado Raz Guzmán se había insubordinado al comandar a un grupo de scouts mexicanos no autorizados a la Jamboree americana. Núñez era estricto y en ocasiones intransigente de tal manera que el conflicto deriva en revuelta. También existe la versión libre del escritor Jorge Ibargüengoitia, en su cuento "Falta de Espíritu Scout", muy a su estilo, claro está: "La revolución había estallado porque el jefe de la delegación mexicana, el ingeniero Don Jorge Nóñez (sic.) había llevado un colchón neumático, que los scouts tenían que inflar cada noche".

A su llegada a tierras mexicanas la rebelión se materializa con la integración del grupo II de Ángel Calvo y Julio Sánchez, el VIII (8) de Pablo Emilio Madero y el VII de Rafael Ulibarri y Mario Alfonso de la Parra Sarralde en la Asociación Escultista Mexicana encabezada por el ingeniero Emilio Raz Guzmán, extraordinario alpinista y quien contaba con mayores y mejores conocimientos técnicos de la vida en el campo que los profesores o "maestrescouts" de las escuelas católicas. A pesar de que los orígenes del Grupo VII se remontan al año de 1935, el espíritu indomable y aguerrido del Grupo VII nace a raíz del "cisma del 37", por lo que cabe mencionar que somos producto de una disidencia que nos ha estigmatizado de por vida.

En 1938, después de poco más de tres años de haber iniciado el experimento, y con tan sólo unos diez obreros de la fábrica "Corcho y Lata", Rafael Ulibarri organiza el Clan Hernán Cortés del Grupo VII y deja en manos de Mario Alfonso este grupo de trabajadores iniciando así una etapa de transición que marcaría un hito en el escultismo mexicano. Mario Alfonso, segundo jefe de tropa, considera que esta iniciativa social tampoco era la manera de hacer escultismo puesto que volvía a retomar la idea de reducir su práctica a un nicho muy particular de jóvenes, si es que algunos de los obreros, hombres en todo el sentido de la palabra, se les pudiese considerar jóvenes. Uno de tantos misterios de esta época está inscrito en el álbum histórico y fotográfico del Grupo I donde se relata que durante esta separación surgió otro Grupo VII que aparentemente tuvo una fugaz existencia; uno más y que podemos relacionar con la Coca Cola es la pañoleta roja que poco tiempo después Mario Alfonso substituiría por un pañuelo cuadrado azul marino. A la par de la adopción de la nueva pañoleta Mario Alfonso instrumenta el verdadero Sistema de Patrulla, rompe con los sistemas afrancesados de colegio y marca un parte aguas al integrar a su tropa jóvenes provenientes de la sociedad civil. La escisión después de todo rendiría sus beneficios.


Foto: Archivo Alejandro Zarzar

Ante 26 mil scouts Baden Powell y la Reina Guillermina de Holanda inauguran la V Jamboree Mundial de Vogelenzag 31 de julio de 1937

Este era un grupo reducido, pero con un espíritu innovador. En el año de 1938 Enrique de la Parra (hermano de Mario Alfonso) junto con César Macazaga y Guillermo Pérez Olagaray fundan la Patrulla Búhos, en la cual Germán Olagaray funge como sub guía de patrulla por un tiempo y después, por órdenes de Mario Alfonso el 7 de julio de 1939 da vida a la indestructible Patrulla Rinocerontes. Rodrigo Zajam Rincón-Gallardo y Emilio Gómez-Varela scouts de Germán se desprenden en 1940 y fundan la Patrulla Halcones. Este grupo de jóvenes practica escultismo real, de tal suerte que sus feroces actividades al aire libre hacen que más de uno determine que esto no es lo que le habían platicado en la escuela y abandone el barco. Inician los campamentos volantes a campo traviesa, las actividades de patrulla y se practican los nudos, amarres y tejidos en construcciones aéreas que algunos scouts "reconocidos por Londres" sólo conocían colgados en marcos de exposición que decoraban sus locales escolares.

En el año de 1941 Alfredo Limantour sucesor de Jorge Núñez como jefe scout nacional logra la unificación de estas dos asociaciones que oficializa durante el Campamento Nacional de Bosencheve conocido como "El Campamento de la Reconciliación". En esa ocasión el Grupo VII, ya consolidado con tres patrullas y con Ángel Mendoza, "Ticuz" como jefe de tropa, da clases de escultismo a todos los asistentes, por no decir otra cosa, y la Patrulla Rinocerontes dirigida por Germán Olagaray gana el primer lugar en campismo. En el campamento nacional de 1942 celebrado en el Valle del Teponaxtle se repite la historia sólo que en esta ocasión la Patrulla Halcones gana el campamento.


Foto: Archivo del Grupo I de México

Desfile del 20 de noviembre de 1941 Poco tiempo después de la unificación

De izquierda a derecha: Enrique Ruíz (Grupo III de México), por la pañoleta parece otro scout del III, Francisco Corona del Grupo XIII de México, Pablo Rovalo (Grupo I de México), un desconocido, José Manuel Silva Olea "el Metabólico Chiflas" (Patrulla Rinocerontes del Grupo VII de México) y otro desconocido.

Para 1943 y a la par de la constitución de la Asociación de Scouts de México como asociación civil Luis Cuevas Muñoz-Cano, "Cocoliso" es nombrado cuarto jefe de topa. Ese mismo año colapsa el Grupo V (quinto) del Colegio Cristóbal Colón y Armando Ríos Pruneda con su patrulla completa, por azares del destino caen en el seno del Grupo VII y el 14 de marzo fundan la Patrulla Tigres. Por su parte, el 29 de febrero de 1944 a las 8:12 p.m. Manuel Mendoza, Ángel Mateos y los hermanos Guillermo y Rafael Rosas Escobedo celebran la primer junta de la Patrulla Cóndores. Cinco patrullas que hasta el día de hoy guardan la tradición esculta más pura y recogen los frutos de la semilla del verdadero escultismo que plantó Mario Alfonso de la Parra en la Tropa Roland Philipps del Grupo VII de Scouts de México. Aquí sus palabras:

"En México necesitamos muchísimo líderes. Una de las faltas serias que padece nuestro país es la falta de jefes en todos los ramos, en todos los rangos. Los grupos scouts tienen que formar jefes. Tienen que exigirse a ustedes mismos mucho más de lo que se están exigiendo. No se trata de crear personas del montón sino se trata de crear personas que sobresalgan por su calidad, por su fuerza, por su liderazgo. México los necesita".

Este es el principio de la historia, después han sucedido muchas cosas más.

Iván Guerra Villasana R.S.
Rinoceronte
Septiembre de 2001

 

Breve reseña bibliográfica: diversos números de la revista Escultismo, órgano oficial de la Asociación de Scouts de México de los años 1936 a 1947; Boy Scouts of America Handbook; libro La Aventura Holandesa del 37 de Arturo Reyes Fragoso; álbum fotográfico e histórico del Grupo I de México; varios números de la revista "Siete Azul", voz y pensamiento del Grupo VII; acta original de la Patrulla Cóndores del año de 1944; cuento Falta de Espíritu Scout de Jorge Ibargüengoitia. Entrevistas: una entrevista a Adolfo Desentis grabada en el 2001; tres entrevistas a Mario Alfonso de la Parra grabadas en los años de 1987, 2000 y 2001; dos entrevistas a Germán Olagaray grabadas en los años de 1984 y 1987 y un video de 1999.