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RECUERDOS DE FOGATA

EL MISMÍSIMO, ÚNICO E IRREPETIBLE "METABÓLICO CHIFLAS"
JOSÉ MANUEL SILVA OLEA

(Una anécdota de allende 1939)

Para el Rover Don Germán Olagaray

Mi madre siempre estuvo muy preocupada por mi anorexia desde que se me quitó el pecho, según decía ella, por haber nacido mi siguiente hermano, Sebastián, 13 meses y un día menor. "Se alcanzó", como diría Cruz el caporal de la hacienda cuando una vaca seguía teniendo leche aun ya nacido el siguiente becerro y por no haberla "secado" con oportunidad durante la nueva gestación. Por eso le puso a mi primer caballo, un morito, "El apetito".

Todo el tiempo me estuvo llevando con endocrinólogos, salió con la angustiosa idea de que estaba malísimo del metabolismo.

-¡Hay! Doctor, mi hijo camina mucho, es scout sabe usted. Hasta Cuernavaca se quiere ir a pie.-

-No hay ningún problema señora, esté usted tranquila, nada más que coma chocolates con regularidad. Para mejorar su metabolismo.-

Al día siguiente mandó llamar al guía de los Rinocerontes:

-Óyeme muy bien Germán, -le dijo mi mamacita,- un médico muy bueno le diagnosticó a José Manuel que está muy enfermo del metabolismo. Tiene que comer "muchos" chocolates porque está muy malo del metabolismo.

El sábado salimos para Cuernavaca todo el grupo con el Jefe de Tropa Mario Alfonso de la Parra al frente y los Rovers Cocoliso y Quiquiriquí de retaguardia acompañados de un Búho. Por ahí del Pelón, cada vez lo subía con mayor dificultad.

¡Abre más el compás Silva!, -me indicó a gritos el jefe-. Yo separé cada vez más una pierna de la otra, como me había enseñado la geometría el uso del compás hasta que quedé rezagado y exhausto a 100 metros del cabús del Búho que hacía la re-retaguardia.

Que abras mucho más el compás ¡Silvaaaaa! -me repetía cada vez con mayor frecuencia el hombrón desde más arriba de medio pelón- estás deteniendo a todo el grupo, ya casi ni alcanzo a verte, apúúúúrleeeee pues. Por fin desesperados se acercaron a mí el Jefe, el Guía y el Gran Jefe Pluma Blanca Fermín Reygadas.

-¡A ver quítate la mochila!, -indignados me espetaron a dúo Mario y Germán- ¡a ver muchachos!, -dirigiéndose a gritos al grupo quienes de inmediato principiaron a descender- ¡aprisa!, repártanse entre todos la mochila de este... Silva. Era mi primera vez en un campamento volante y de pie tierno. P'a médico -dijo entre dientes Manuel Mendoza Aranguren-, a lo que Rodrigo Zajam levantó la ceja izquierda y sólo se puso más de lado el sombrero. Y los guías hicieron que todos se comieran en ese preciso momento, los 6 kilos de tablillas de chocolate Carlos V, amargo.

El "Metabólico chiflas" en el desfile del 20 de noviembre de 1941.

Ahora sí, camina a nuestro mismo paso "Metabólico Chiflas" -me bautizó Germán Olagaray- con la aprobación de Dompy, Guillermo Pérez Olagaray guía de la Patrulla Búhos.

P´ madre, hasta me tenían que detener de las ampollas para no volar.

José Manuel Silva Olea "El Metabólico Chiflas" y entregado a Iván Guerra Villasana durante la cena del 60 aniversario de fundación de la Patrulla Rinocerontes el 4 de diciembre de 1999.